Planificar reformas en el hogar
El paso de los años hace inevitable que tarde o temprano tengamos que emprender una amplia reforma en algunas estancias de nuestro hogar, ya sea porque nuestros muebles están demasiado trillados o porque los continuos cambios de tendencias nos hacen sentir que vivimos siglos atrás.

Para llevarla a cabo, sin embargo, hay que tener algunas nociones básicas para evitar errores que en estos casos pueden salirnos muy caros decorativa y económicamente hablando.

1. Analiza qué quieres: No merece la pena hacer un pequeño cambio que pueda costarnos lo mismo que la reforma integral del espacio proporcionalmente.

2. Comprueba también el estado de tus instalaciones y aprovecha para renovar todos los equipamientos básicos que puede que tarde o temprano te veas en la necesidad de cambiar.

3. La planificación es uno de los primeros pasos para cualquier proceso de reforma: Una buena iluminación, la ubicación de los muebles, su tamaño, la coherencia estilística de las distintas zonas de la habitación o entre las estancias del hogar, etc.

4. Calcular el presupuesto es básico antes de dar pie a ninguna reforma, y es que no podemos hacer previsiones por encima de nuestras posibilidades económicas. Haz tu propia libreta de gastos para controlar la evolución de tus fondos y añade alrededor de un 10% en tus previsiones, pues siempre surgen imprevistos.

5. En un sentido económico es también muy importante cuidar de nuestro dinero y nuestra inversión (en obras) tanto antes como después de las reformas: Comparar presupuestos de distintos profesionales, pedir el presupuesto final por escrito y asegurarte de que la empresa permite reclamaciones bajo el sistema de Arbitraje de Consumo son cuestiones fundamentales. Nunca entregues la totalidad del importe final antes de que la reforma haya acabado, pues no pagar será tu única baza contra posibles problemas con la empresa (si no cumple, si realiza la reforma mal, etc.).

6. Aprovecha las épocas de ‘temporada baja’ para algunos equipamientos como el aire acondicionado o la calefacción y no esperes al último momento. Por si no te habías fijado, cuando la demanda baja, los precios también lo hacen.