Preparar el revestimiento de paredes de madera
En el salón, el dormitorio, el baño… Revestir las paredes con madera es una idea perfecta para aportar calidez y un buen ambiente a cualquier espacio del hogar y convertirlo en un lugar de lo más apacible.

Sin embargo, no está al alcance de cualquiera decorar su hogar con este tipo de paredes, y ya no nos referimos al sentido más económico o estético de la expresión, si no a que no todas las paredes admiten colocar madera en su superficie.

Por eso, antes de comprar la madera o de contratar a un profesional para que lo haga, debes asegurarte de que la pared es apta analizando si está preparada para recibir este tipo de material.

Es posible que encuentres soluciones a casi todo, pero debes saber que hay casos en que las cosas se complican: aunque en paredes de madera maciza, yeso o aglomerado solamente se necesite un pegamento especial para adherir las baldas a las paredes, cuando estas están hechas de otro material como ladrillo o cemento necesitarás poner listones o rastrones como base para que los revestimientos se fijen del todo en la pared.

Otro elemento determinante es la humedad de las paredes, pues puede complicar el proceso del revestimiento. Como soluciones: impermeabilizar la pared con una solución de asfalto previamente a la madera (aplicada con brocha) o bien cubrirla con un laminado de polietileno.

Revestir las paredes con madera puede ser un trabajo costoso en todos los sentidos, pero basta tenerla unos meses para comprobar la cantidad de beneficios que tiene, y es que no sólo es perfecto para dejar un acabado precioso a cualquiera de tus estancias, sino que además deja unos resultados increíbles y crea habitaciones aisladas térmica y acústicamente con las que te sentirás más a gusto que en cualquier otro lugar.