Productos de limpieza imprescindibles en casa
Puede que acabes de independizarte y no tengas muy claro cómo hacer la limpieza de la casa. O quizás no te has dedicado nunca a esos menesteres y ahora ha llegado el momento de hacerlo. Si, sea por la razón que sea, estáis un poco perdidos entre tanto producto como encontráis en las baldas del supermercado, atentos al post de hoy. Pretende daros una idea clara de cuáles son los productos de limpieza indispensables en casa, y cuáles son totalmente prescindibles.

Para empezar, no os dejéis arrastrar por la publicidad. La mayoría de los productos milagrosos que se anuncian por TV, son caros y no tan efectivos como parece.

Uno para cada cosa

Productos de limpieza imprescindibles en casa
En algunos anuncios de la tele aparecen productos multiusos que sirven para toda la casa. Sin embargo, me cuesta creer que podemos limpiar con el mismo producto el mueble del salón y el inodoro, y que ambos quedarán bien. Mejor diversificar.
– Para el suelo: después de barrerlo (o mejor aspirarlo, sobre todo si tenéis alfombras o una mascota), hay que fregarlo con un producto adecuado a vuestro tipo de suelo. Elegid el fregajuelos en función de si tenéis madera (también le va bien el agua con vinagre), mármol o cerámica.
– Para los muebles: utilizad un producto específico. Aunque una buena bayeta de microfibra ligeramente humedecida es capaz de recoger todo el polvo.
– Para el baño: la lejía jabonosa o un producto específico que contenga lejía es lo que mejor desinfecta. Los azulejos se limpian con una solución de agua y amoniaco.
– Para la cocina: necesitaréis un producto desengrasante, aunque el amoniaco diluido sirve también. Además, un buen lavavajillas y un producto específico para la vitrocerámica, si tenéis.
– Para los cristales: limpiacristales o, en su defecto, la consabida disolución de agua y amoniaco (los deja impecables).

Algunos consejos

Productos de limpieza imprescindibles en casa
Para lograr los mejores resultados, conviene que tengáis claras ciertas cosas. No empleéis productos abrasivos ni demasiado fuertes. No los necesitáis. Si la limpieza se hace con cierta frecuencia, no habrá que usar estos productos.

¡Ah! Y nunca mezcléis los productos de limpieza, ya que pueden producirse reacciones peligrosas. Mejor utilizad cada uno por separado.