Puertas de seguridad para el hogar
La decoración del hogar es algo que abarca innumerables estilos e infinitos gustos, tantos como personas, pero si algo tenemos en común todos los humanos en lo que a nuestra casa se refiere, es que, además de sentirnos confortables, queremos y tenemos la necesidad de estar seguros. Las últimas oleadas de robos, en las que ahora destaca tanto la agresividad, están llevando cada vez a más gente a optar por puertas de seguridad, además de alarmas. Lo que hoy quiero desde aquí es explicarte qué tipos de puertas de seguridad hay en el mercado, cuáles son sus características. Pueden ser blindadas o acorazadas. Básicamente son estructuras reforzadas, con bisagras anti-palanca y cerraduras de seguridad con llaves fabricadas a medida para cada puerta.

– La puerta blindada está compuesta por un tablero reforzado con una hoja de acero en cada una de sus caras y llevan cercos de madera o de chapa de acero. La cerradura suele contar con 3 ó 5 puntos de anclaje.

– La puerta acorazada, por su parte, funciona como una estructura compacta de acero, con los mecanismos de cierre incorporados en el mismo cuerpo de la puerta. Los ceros son también de acero con anclajes anti-palanca. Las hay con 5, 6 u 8 puntos de anclaje. Por todo ello, las acorazadas son menos vulnerables que la blindadas, y, por lo tanto, menos económicas.

Algunos modelos incluyen un cilindro de control que bloquea el mecanismo de la cerradura. Si no se desbloquea este cilindro, no puede abrirse desde el exterior; es muy útil si se ha confiado la llave a otra persona que, por diferentes causas, ya no queremos que la use. Hay que solicitarlo de fábrica e incrementa su precio en unos 75 €, aproximadamente. De cualquier manera, cuando mires presupuesto, infórmate bien de si el precio incluye o no la instalación, ya que por lo general lo excluyen y debes de contar con unos 200 euros a mayores.