¿Qué sofá me compro?
Qué sofá me compro
La elección del sofá es una de las más importantes a la hora de decorar un salón o sala de estar, y ya no por cuestiones estéticas, sino porque en él es en donde pasaremos gran parte de nuestros momentos de ocio y descanso. Por ese motivo es importante plantearse una serie de factores antes de decidirse a comprar un sofá. Hoy trataremos de destacarlos para que lo tengas más claro a partir de ahora.

En primer lugar hay que decantarse por una pieza de calidad, así que no podemos dejarnos llevar únicamente por esos “flechazos” que a veces sentimos a primera vista. Es importante comprobar la robustez del sofá y asegurarse de que mantendremos la postura correcta en todo momento. Esto no ocurre con algunos diseños que finalmente hacen que te deslices arqueando la espalda, o los que terminan por llevar todo el peso hacia el medio.

Otros detalles

¿Qué sofá me compro?
Otro detalle que hay que valorar es los materiales de su fabricación. Fíjate bien en que sean fácilmente lavables y que no tiendan a rozaduras ni marcas. Ahora mismo se han puesto muy de moda los sofás modulares, y no es de extrañar, ya que generalmente cumplen con todas las características que estamos viendo hasta este momento.

Localiza tus necesidades

¿Qué sofá me compro?
En la actualidad hay una gran diversidad de sofás entre los que puedes elegir, lo que facilita enormemente que puedas encontrar el que mejor se adapte a tus necesidades, tanto de espacio como de uso. Una buena opción son los sofás cama, los cuales te permiten disfrutar del máximo descanso en cualquiera de sus dos posiciones. Son ideales para pisos pequeños que requieren una cama supletoria, o para quienes gustan disfrutar de un domingo con todo lujo de comodidades.

La estética

¿Qué sofá me compro?
Una vez valorados todos los factores anteriores ya podemos elegir el aspecto del sofá, así como otras prestaciones tipo chaise longue o modelos esquinados, por ejemplo. A nivel estética, elige un diseño que no llegue a cansarte ni que cargue demasiado el ambiente. Piensa que algunos colores o estampados pueden gustarte mucho hoy pero en un par de años podrían aburrirte. Si te decantas por el actual capitoné, comprueba que esté perfectamente rematado.