Reglas de decoración para supersticiosos
Por si no fuera suficiente con la complicada tarea de escoger cada uno de los detalles de la decoración y planificar a la perfección todos nuestros espacios, a veces tenemos que tener en cuenta algunas otras reglas clave que nos aconsejan acerca de qué deberíamos hacer y qué no.

Por ahí va el tema del que hoy queríamos hablaros, y es que hay ciertas cosas que las personas supersticiosas no podrían tolerar… ¿eres una de ellas? Pues atiende, porque aunque nos gustaría hacerte cambiar de opinión acerca de los motivos que rodean a tu ‘mala suerte’ te dejamos algunas cuestiones que no deben escaparse en casa de una persona con tus creencias.

Son las siguientes:

1. No cuelgues ilustraciones abstractas, con animales feroces o con imágenes de agua, pues según se dice están relacionadas con las pérdidas económicas… seas o no supersticioso, ¡más vale prevenir que curar!

Reglas de decoración para supersticiosos2. Las plantas con espinas como las rosas o los cactus acumulan energías negativas a causa de sus pinchos, que representan agresivas flechas.

3. Aunque muchos no hubieseis caído en la cuenta, colocar espejos que reflejen la cama pueden provocar que una tercera persona afecte a vuestras relaciones de pareja.

4. Procura que el tocador no quede frente a la cama, pues según se dice favorece los problemas conyugales.

5. Las velas de grasas animales son portadoras de energías negativas y ‘contaminan’ el hogar (no en sentido literal), por lo que traen un karma negativo que para nada nos conviene.

6. Si el reloj está estropeado o sin pila y lo mantienes colgado tu hogar comenzará a funcionar tan mal como él… ¡eso es lo que dicen!

7. No des el predominio al negro en la decoración, pues absorbe toda la energía y debilita la unidad familiar. Según se dice, es especialmente importante no colocarlo en los objetos con los que mantengas más contacto.

Para algunos todo lo anterior suena a chiste; para otros se trata una realidad como un templo a la que hay que seguir firmemente. Sea como sea, ¡no está de más conocer las creencias populares!