Renovar el baño con bajo presupuesto
Con los años acabamos por aburrirnos de ver cada día la misma decoración en el hogar; nos cansamos de los colores, de los muebles y también de la mayoría de complementos que años atrás solíamos adorar. Y por si no fuera suficiente, las tendencias cambian con tal rapidez que nuestra decoración pasa del estar de moda a estar completamente out en cuestión de meses…

El baño es uno de los lugares del hogar que más puede sufrir este aborrecimiento y, sin embargo, puede ser muy fácil de renovar con un presupuesto no demasiado alto. Tu propia imaginación y algunos de estos consejos serán suficiente para dar a tu cuarto de baño el cambio que necesita.

La reforma será económica, y es que no es necesario que renueves lo que supone la inversión más grande de esta estancia: Los sanitarios, piezas básicas que no suelen pasar demasiado de moda. No obstante, si te decides a cambiarlos apuesta por las últimas tendencias de formas cuadradas y suspendidas en el aire (tocando la pared pero no el suelo).

Para empezar, haz una limpieza de todos los accesorios del baño que no son totalmente imprescindibles o que crees que ya han pasado de moda y deshazte de ellos, pues generalmente no son demasiado caros y podrán ser fácilmente sustituidos (jabonera, botes, etc.).

Escoge una gama de colores fija para todo el baño. Si quieres mantener el tono de las paredes que tenías o si tienes una pared de azulejos que no piensas cambiar escoge para los complementos aquellos tonos que mejor vayan con las paredes para crear una atmósfera armónica.

Cambiar las cortinas de la ducha o de la ventana es también esencial, pues el coste de cambiarlas seguramente estará dentro de tu capacidad económica. Como estos dos, el espejo es una de las maneras más fáciles de renovar el aspecto del cuarto de baño gracias a la cantidad de modelos y estilos que podemos encontrar en el mercado.

Por último, otra manera fácil y económica de dar un toque distinto al baño es colocar vinilos decorativos sobre las superficies lisas como la pared, los muebles e incluso las mamaparas de la ducha.