Renovar el hogar con poco dinero
Después de meses e incluso años viendo la misma decoración día a día, la mayoría acabamos agobiándonos de estar siempre en un mismo espacio con los mismos muebles, complementos o colores, entre otras cosas.

Sin embargo, parece que dar nuevos aires a nuestro hogar es algo que no está a nuestro alcance en esta época de crisis que tanto nos hace mirarnos el bolsillo… Pues te equivocas, porque acudiendo a las tiendas indicadas y escogiendo los productos clave puedes renovar el ambiente por muy poco y sin necesidad de hacer costosas reformas.

¿Quieres saber cómo? Sigue algunas de estas pautas, ¡conseguirlo es realmente fácil!

Renovar el hogar con poco dinero
– Color: Cambiar el color principal de la decoración es la clave para sentir un espacio completamente nuevo sin apenas realizar demasiados cambios. Escoge un color para las paredes e intenta seguir esta línea en el resto de detalles decorativos.

– Complementos: Aunque no lo parezca, son una de las cosas que antes puede pasar de moda y si no, como mínimo cansar a los habitantes del hogar. Deshazte de todos esos ornamentos anticuados y obsoletos, desde figuras o jarrones hasta cuadros y textiles, por ejemplo. Eso sí, no intentes mezclar el antiguo estilo con uno nuevo porque el espacio perdería la coherencia decorativa y pasaría de ser antiguo a cutre. Sinceramente, puede que sea peor el remedio que la enfermedad…

– Textiles: Son una de las claves de cualquier renovación de ambientes, y es que es asombroso que con lo poco que cuestan unas nuevas fundas de cojín, mantelerías, tapetes o cortinas (vale, puede que esto un poco más) podamos conseguir un cambio tan notable.

– Paredes: Además de cambiar el color también puedes sustituir los antiguos cuadros por recursos más modernos como los vinilos, los stickers o los papeles pintados, por ejemplo.

– Muebles: Según el estilo de tus muebles también puedes darles un toque que los renueve cambiando las manetas, utilizando vinilos decorativos sobre sus superficies lisas (en el baño o la cocina, por ejemplo) o incluso sometiéndolos a tratamientos como los decapados o desgastados para ambientes vintage, por ejemplo.