Renovar los muebles con pintura
Si tienes la impresión de que en tu casa hay demasiados muebles viejos y te gustaría dar un aspecto renovado a esa salita de estar o habitación, te contamos cómo hacerlo posible. Con sencillos consejos y una sola tarde de pintura, tu casa se verá mucho más renovada y darás ese toque de personalidad que no tienen los muebles adquiridos en las tiendas habituales.

Para ello, lo primero que tienes que hacer es escoger el color y el estilo que te gustaría que tuviera esa mesa, silla o lámpara que parece vieja o ha dejado de gustarte. Identifica el material del que está hecho, aunque existen muchos tipos de pintura que sirven tanto para metal, como para madera, y otros. No se trata únicamente de convertir un mueble negro a blanco, ni de pintarlo del mismo color con el objeto de renovarlo, sino de ir más allá y animarse a dar una esencia única a tus espacios.

Cómodas y muebles con cajones

Los muebles con cajones nos dan grandes posibilidades para sacar toda nuestra creatividad. Podemos elegir tres colores diferentes y pintar cada cajón de un tono distinto alternando todos ellos. Prueba a pintarlo de rosa fucsia, verde jade y amarillo pastel, el resultado será un mueble de lo más fresco y moderno. También podemos pintar cenefas, círculos concéntricos, palabras o letras ayudados de plantillas, o bien dibujos más elaborados, como una bandera. Otra posibilidad es dar un toque vintage, ayudarse de los colores pastel o utilizar un tipo de pintura que da un resultado de lo más original: la pintura de pizarra. Este tono, de color azulado o gris, hace simular a los muebles la textura de una pizarra, es una apuesta segura y te quedarás sorprendida de lo bien que queda su acabado final.

Renovar los muebles con pintura

Sillas y lámparas

Las sillas, sobre todo los juegos de cuatro o seis no tienen por qué ser todas iguales ni del mismo color. Prueba a combinar colores y, de paso, darles un aspecto renovado. Además, puedes dibujar en un tono ligeramente más oscuro, pero que no contraste demasiado con la base, siluetas variadas. Por ejemplo, de cuatro o seis monumentos del mundo o, si es para el cuarto de juegos, diferentes figuras de ajedrez. Con unas plantillas y una brocha fina, no será demasiado complicado dibujarlo en respaldos y asientos.

En las sillas, además, si son negras o blancas, puedes pintar manchas simulando la piel de una vaca, seguro que quedará muy bien en el cuarto de los niños. Las opciones divertidas para ellas son muchas. O, simplemente, pintarlas de un color suave (Ej. Azul pastel, que puedes obtener con el blanco y un brochazo de azul oscuro), dejarlas secar, pegar cinta de carrocero por varios lugares, como las patas o el asiento, y dar después una segunda capa de pintura más oscura, de manera que, al retirar la cinta, tendremos un efecto que a nadie dejará indiferente, además de haber conseguido un juego de sillas renovado.

Los mismos trucos valen para las lámparas. ¿Por qué no pruebas a pintar la pantalla y el pie de una lámpara de mesa del mismo color? Y, si te animas, renovar la cocina es sólo una cuestión de voluntad. ¿Qué te parece dar un tono verde pistacho o teja a los gabinetes de la cocina y así eliminar ese color blanco que ya ha pasado a ser amarillento? Además, puedes combinar los espacios entre los gabinetes con papel pintado de rayas tricolores que combinen con el pistacho o con el teja. Parecerá una cocina de revista.

Renovar los muebles con pintura

Cómo renovar los muebles con pintura

Aunque pensar en pintar nos pueda dar pereza, no es lo mismo hacerlo con una mesilla o varias sillas que con las paredes de la vivienda. En una tarde, puede estar listo. Necesitarás pintura plástica de los colores elegidos para todo tipo de superficies, un bote pequeño de pintura de imprimación, un rodillo, una brocha, una lija simple y, en algunos casos, cinta de papel o de carrocero.

Tras limpiar los muebles que vayan a ser renovados y lijarlos un poquito con papel de lija, procederemos a retirar con un trapo suave el polvo restante del lijado. Después –aunque en algunos materiales no es necesario– conviene dar una capa con pintura de imprimación. Esta pintura nos garantiza un acabado más bonito y facilita el agarre de las capas posteriores, se puede comprar en tiendas de bricolaje a un precio aproximado de diez euros el litro. A la hora de pintar, lo haremos con el rodillo de forma rápida, mientras que la brocha se utiliza para repasar las esquinas o bordes a los que el rodillo no haya llegado.

Renovar los muebles con pintura

Si el mueble va a ser de dos o más colores, es el momento de poner la cinta de papel para preservar lo que no queramos que sea pintado. Al acabar cada una de las capas, hay que dejar secar totalmente antes de aplicar la siguiente. De nuevo es recomendable lijar por si han quedado gotas de pintura y limpiar con el mismo trapo suave.

Para finalizar, se da la capa de pintura acrílica del color escogido (una para muebles claros, dos o más para muebles negros que vayan a convertirse en un tono más luminoso) y, una vez seca, podremos disfrutar de un mueble que parece recién salido de la tienda. Eso sí, con nuestro toque único y personal.