Restauración y nueva imagen de muebles
Bien sea por necesidad o por gusto y ganas de cambiar, la restauración de muebles es una técnica cada vez más empleada en casa. Productos a tu alcance harán que tus propias ideas tomen forma y color gracias a estos puntos que te indico:

– Masillas para madera: a la hora de restaurar un mueble, la masilla es indispensable y muy práctica si éste está en mal estado o es antiguo. Si no tienes muy claro el color exacto de la pieza a reparar, decántate por el de uso para madera neutral, ya que se adapta a todas las superficies. Antes de comenzar a aplicar la masilla, la madera debe estar limpia, seca y sin ningún resto de grasa.

– Efecto craquelado: ese aire de pintura agrietada lo conseguirás tú misma de un modo económico y sencillo, puesto que en el envase que compras, ya viene la pintura transparente, la blanca, y el colorante universal para que seas tú quien, mezclando, logres la tonalidad deseada. Este efecto puede realizarse en superficies tan variadas como yeso, gres, porcelana, barro, y madera. La superficie deberá estar limpia, seca y libre de polvo. (Si abusas del colorante, las grietas no saldrán bien).

– Acabado empolvado: hay fabricantes de pinturas que la venden para obtener este resultado, después de realizar la mezcla en casa. Con la superficie lijada y desempolvada, aplicar la pintura siguiendo el trazo longitudinal del mueble, dejar secar 20 minutos. A continuación, lijarás superficialmente y de manera irregular, insistiendo un poco más en las molduras y las aristas. Finalmente, aplicar el protector específico para muebles pintados acabado mate.

– Decapado: aplicar el producto específico (provisto de guantes y mascarilla) y dejar pasar 10 minutos antes de levantar la capa con una espátula, o con un cepillo de bronce en los sitios de difícil acceso. Para neutralizar el decapante y dejar la madera perfectamente limpia, aplicar el desencerador con una lana de acero.