Separar espacios con paredes de libre instalación
Crear una estancia dentro de otra ya existente es una tarea que cada vez nos resulta más fácil, práctica y estética, gracias a las nuevas ideas, diseños y materiales que vienen innovando el mundo de la decoración de interiores. Hubo un tiempo en el que esta tarea la lográbamos mediante biombos, un elemento decorativo que va bien a muchos estilos, pero que no cubre las necesidades de otros tantos. Subdividir espacios en otros más pequeños, o crear una zona independiente en un lugar específico es una idea muy interesante que hoy nos podemos permitir gracias a las paredes de libre instalación.

Este tipo de paredes de cristal son muy útiles en este sentido, ya que nos permiten mantener una cierta continuidad visual, confiere intimidad a la zona delimitada y te permite una división ordenada, que te ocupará un reducido espacio, puesto que su estructura es muy estrecha. Permitir el paso de la luz de una zona a otra dependerá en gran medida del tipo de pared libre que escojas, ya que dispones de modelos que van desde el cristal completamente transparente y translúcido, a otros con vinilos en distintos colores, o tintados, pintados, o también los tienes que incorporan una persiana veneciana para que seas tú quien elija las horas de máxima intimidad y aproveches otras de luz.

Estos diseños, que cada año se van actualizando, los tienes de una sola hoja fija o móvil, o también con doble hoja corredera, de modo que puedas variarla en función de tus necesidades, y siempre ocupando el mínimo espacio. Una ventaja que tiene este recurso para separar espacios, es que si con el tiempo quieres volver a unificar la estancia tal y como estaba en sus orígenes, no necesitas meterte en ninguna molesta obra, ya que tampoco te hizo falta ninguna complicación para su instalación. Nuevas ideas que demuestran que el mundo de la decoración se adapta a la funcionalidad y necesidades de sus clientes.