Sofás de cuero para el salón
Comprar un sofá es una de las decisiones más importante que podemos tomar a la hora de planificar la decoración del hogar. Este mueble no es solo el centro de la decoración del salón, sino uno de las piezas clave en toda la vivienda, aunando decoración estética y funcionalidad. Y es que en el sofá todos los miembros de la familia pasan largaos ratos, relajándose, viendo la tele o, simplemente, charlando.

Por todo ello, es importante que nos aseguremos de que sea cómodo y atractivo a la vez, teniendo en cuenta su tamaño y su precio, por supuesto. Además, también es muy importante acertar con la elección del material del sofá. Uno de los más vendidos es el de cuero, pero antes de decantarse por este tipo de sofás, se tienen que considerar diferentes aspectos.

Sofás de cuero para el salón

Ventajas

Para ponértelo más fácil con la elección de tu sofá primero vamos a hablarte de las ventajas del cuero. En primer lugar, se trata de un material que se limpia muy fácilmente con un trapo húmedo. Las manchas más resistentes se irán sin problemas con una toallita húmeda. Por otro lado, el cuero es un material que puede durar durante muchos años en perfectas condiciones, a diferencia de otros sofás como, por ejemplo, los de tela. Por supuesto, su diseño y su presencia es incomparable con cualquier otro tipo de material.

Inconvenientes

Sin embargo, los sofás de cuero suelen ser bastante caros, llegando a duplicar o triplicar el precio de un mismo sofá tapizado en tela y otro acabado. Aunque lo más probable es que este precio se amortice, es muy posible que en el momento de la compra no sea posible acceder a él.

También hay que tener en cuenta que el cuero es frío en invierno y caluroso en verano. Además, el contacto con la piel desnuda hace que te quedes pegado.