Soluciones sencillas para visitas improvisadas

Posiblemente eres una persona a la que le gusta acoger visitas en tu hogar y que disfrutas organizando cenas y veladas en ese espacio tan íntimo y especial que es tu casa. Es posible también que ésta no disponga de todas las posibilidades de alojamiento que te gustaría y que te hayas lamentado por ello cada vez que una de esas divertidas reuniones se alarga más de lo normal o cuando quieres que ese amigo que vive fuera venga a visitarte a la ciudad. Si alguna vez te has visto en una situación parecida, ya no volverás a vivirla gracias a esta serie de soluciones sencillas y efectivas para que la vida social y el gusto por las visitas inesperadas no estén reñidas con las casas de pocos metros cuadrados. 

Soluciones sencillas para visitas improvisadas

Solo algunos afortunados pueden tener una habitación propia para invitados. Si no es tu caso y ya hay overbooking en todas los dormitorios de tu hogar, lo más conveniente es que habilites espacios como el salón, asegurándote así de que tus invitados encuentran en él la máxima comodidad.

El sofá cama

La primera solución que te damos es la más frecuentemente usada en los pequeños o medianos hogares españoles: el recurrente sofá-cama. Como sabes, se trata de una pieza versátil que tan pronto funciona de sofá durante el día como que se convierte en una cama doble para acoger a los invitados eventuales o frecuentes. Encontrarás en el mercado grandes opciones de sofás-camas para tu salón, como este de piel ecológica, adaptados a todo tipo de presupuestos, pero te recomendamos que antes de comprar un sofá cama tengas en cuenta algunas cosas: 

– Si va a ser el sofá principal (no una pieza auxiliar en la que nadie suele sentarse), asegúrate de que es cómodo tanto en su versión sofá como cuando se convierte en cama. Piensa que es el mueble principal del salón y de que el confort será fundamental para tu día a día.

– El diseño del sofá tiene que ir acorde con el estilo de tu salón. Antes de realizar esta compra, ten esto en cuenta para mantener la estética y el buen gusto del salón. 

Soluciones sencillas para visitas improvisadas

– Asegúrate de que es una pieza sencilla de montar y desmontar, especialmente si esperas recibir visitas muy a menudo. Esto determinará su funcionalidad, pues ¿quién querría estar un buen rato intentando montar y desmontar el sofá? Se trata de buscar una solución que nos haga la vida más cómoda.  Por ejemplo, el sistema clic-clac suele ser una opción fácil, que hasta los niños pueden hacer, y es de los más económicos.

– Una opción como los sofás-camas en Ele o estilo chaise longue, aunque son algo más caros, suelen ser muy efectivos. El diseño es innovador y moderno, permiten abrir la cama fácilmente y normalmente nos ofrecen espacio adicional para guardar las sábanas y mantas que va a utilizar nuestro invitado. 

Soluciones sencillas para visitas improvisadas

Si no necesitas dar alojamiento a más de un invitado cada vez o estás contento/a con tu sofá actual, aunque no sea convertible, puedes echar un ojo a las butacas-cama, que parten del mismo principio, pero suelen ser para una sola persona. Un ejemplo de butaca convertible con estilo es esta de la marca Kave Home.

Los módulos de gomaespuma

El sofá cama es solo una de las ideas, pero tienes otras muchas más simples y más económicas. Una de las más efectivas son los módulos tapizados plegables, piezas gruesas (pero no demasiado) de gomaespuma que se pueden guardar en cualquier armario, bajo la cama o en el trastero, y se despliegan con gran facilidad dando así cama a los invitados. Con algunas (son muy baratas) podrás crear un divertido “campamento” en el salón para que los más pequeños duerman a ras del suelo. Si el material es bueno y la densidad de gomaespuma lo suficientemente adecuada, nos darán la comodidad que necesitamos.

Soluciones sencillas para visitas improvisadas

El colchón que se infla

Otra opción que pisa fuerte son los colchones hinchables: unas colchonetas pensadas para dormir que nos permiten llenarlas de aire en segundos y guardarlas una vez que las hayamos utilizados; eso sí, asegúrate de que disponen de un sistema de inflado efectivo para no dejarte la paciencia y los pulmones (las nuevas se conectan a la red eléctrica y están listas en un santiamén). La gran ventaja respecto a los módulos tapizados es que ocupan menos espacio (podemos incluso transportarlos en una mochila), pero suelen ser más incómodos, así que nos valen solo como solución temporal. 

Acondiciona una zona de sueño temporal

Para aquellos que reciben visitas de corta duración y no deseen invertir dinero en la cama de los invitados, deben saber que es sencillo acondicionar una cama temporal sin necesidad de colchón mediante elementos mullidos. Por ejemplo, una solución temporal sería dormir en el puf del salón (si es suficientemente grande) o extender una colchoneta de gomaespuma (como esa que usamos para hacer yoga), y sobre ella un edredón de plumas o un buen saco de dormir. No te valdrá para asistir a tu amigo más de un fin de semana, pero nos saca de un apuro.

Soluciones sencillas para visitas improvisadas

Camas convertibles para economizar en espacio

Sin embargo, si lo buscamos es una solución más a largo plazo, siempre podemos tener en cuenta las camas convertibles. Se trata de unos muebles que, normalmente, tienen otra función (son escritorios, estanterías, el módulo de un armario…), pero que nos permiten sacar de la nada una cama sin complicaciones. Podemos ponerlas en habitaciones infantiles y abatirlas siempre que tengamos visitas, aunque también existen modelos elegantes y versátiles para salones, como el escritorio esquinero que dará a nuestros invitados un espacio de lujo para dormir. 

Soluciones sencillas para visitas improvisadas

Te sorprendería saber en qué lugares de nuestra casa podríamos improvisar una cama. En un cajón, por ejemplo, en salones de doble altura, es una idea original y bohemia que a todos encantaría. Si tenemos un hueco que no utilicemos (por ejemplo, el hueco de la escalera) sería muy fácil acondicionarlo con un colchón, cómodos cojines y algunas sábanas.