Suelos de madera para jardines y terrazas
La madera es uno de los materiales naturales más bonitos, cálidos y elegantes, que encaja además en prácticamente cualquier ambiente o estilo decorativo. Queda muy bien tanto en interiores como en exteriores, y hoy me gustaría recomendarte cómo elegir este material si lo quieres para el suelo del jardín o la terraza.

Si quieres un pavimento que sea muy bueno para una zona exterior, sin duda el suelo de madera es una de tus mejores opciones. Aunque hay quien piensa que la madera no es muy resistente, no es realmente cierto, así que a continuación verás todas las fantásticas ventajas que tiene.

Ventajas del suelo de madera

Suelos de madera para jardines y terrazas
– Resistencia: los suelos de madera para espacios exteriores son muy resistentes, incluso hay algunos tipos que soportan todo tipo de inclemencias climatológicas, como la humedad o el sol intenso.

– Texturas: una ventaja excelente es que hay una gran variedad de texturas y colores, así que puedes elegir el que más se ajuste a tus gustos y necesidades.

– Durabilidad: al ser muy resistente, la madera puede durar mucho tiempo aunque sea en exteriores. Además, siempre se le puede dar algún tratamiento especial para reforzarla y que sus condiciones aumenten su potencial. Este tratamiento es recomendable para que los agentes externos no la perjudiquen.

Suelos de madera para jardines y terrazas
– Instalación: la colocación de un suelo de madera es mucho más sencilla de lo que la gente se piensa, tanto en láminas como en losetas. Lo más habitual es que sea en láminas, una forma de colocación que además aísla del suelo y lo nivela cuando así es necesario.

Tipos de madera para el jardín

Aunque hay muchísimos tipos de madera, no todos son adecuados para el jardín o terraza, hay que buscar los que realmente soporten esas condiciones ambientales. Veamos las más duras y adecuadas para estos casos:

Suelos de madera para jardines y terrazas
– Maderas tropicales: son las más utilizadas para poner de suelo en terrazas, como el iroko, el ipé o la teca. Aunque hay muchas más variedades, esas tres son las más conocidas en todo el mundo. Todas están en diferentes acabados, formas y tonalidades.

– Madera de pino: si la tratas previamente en autoclave podrá ser mucho más resistente, y es además un tipo de madera más económica que cualquiera de las tropicales. Puede ser en su color natural o bien teñida para que sea más oscura.

Sin duda es una gran opción decantarte por un suelo de madera para la terraza o el jardín, especialmente para una zona de relax o que quieras decorar de manera especial.