Suelos textiles para el hogar
La mayoría conocemos la costumbre de muchos países de todo el mundo que acostumbran a cubrir sus suelos con esas cálidas moquetas que para algunos son una pieza indispensable para el confort del hogar.

Probablemente por el clima, en España siempre hemos sido más de baldosas y parqué que de suelos textiles… No obstante, las ventajas decorativas y prácticas son tantas que muchos ya no podemos resistirnos.

No es de extrañar que este tipo de suelos se estén poniendo a la última, y es que si descartamos esas tradicionales y clásicas moquetas de estilo inglés y miramos al presente las creaciones son de lo más elegantes, ideales para dar ese toque chic que buscas para tu estancia.

Si a nivel decorativo son un capricho a nivel práctico se convierten en un auténtico primor, y es que pocas sensaciones resultan más gratificantes que poder caminar descalzo sobre un suelo calentito en pleno invierno.

Los suelos textiles se fabrican en muchos estilos, formatos y colores distintos que escogerás según tus propios gustos. Sin embargo, sí que hay que tener en cuenta los distintos tipos de materiales en los que están disponibles. Son los siguientes:

– Naturales: Moquetas de lana o de algodón, seda, lino o coco son los materiales naturales que utilizan para dar calidez y un aspecto acogedor a las estancias. Aunque no son las más decorativas, las moquetas de pelo corto son las más fáciles de mantener.

– Sintéticos: Su principal ventaja frente a las anteriores es que acostumbran a ser impermeables frente a manchas y arañazos gracias a esa base plástica (vinilo, poliuretano o fibra de vidrio). También son muy utilizados gracias a la amplísima variedad de modelos disponibles en el mercado.

– Mixtos: Generalmente se trata de una mezcla de lana y poliamida que aporta los beneficios de las primeras y un mantenimiento tan fácil como las sintéticas.

Ya sabes, toma bien tu decisión o el mantenimiento de tu suelo puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza.