Técnicas de iluminación para jardines
Una buena iluminación es la clave para que nuestro jardín sea un lugar más agradable y seguro y también una forma de crear un ambiente más decorativo y acogedor.

Más allá de la intuición, al planear este aspecto de tu espacio exterior debes tener en cuenta las diferentes técnicas para hacerlo. A continuación te dejamos con algunas de las más habituales, ¡toma nota!

Técnicas de iluminación para jardines
– Uplighting: Su traducción al español podría ser algo como ‘iluminación ascendente’, y es que es precisamente en esto en lo que consiste el sistema. Para conseguir este efecto que pone de relevo las formas de los elementos que se encuentran por encima del suelo (un árbol, un edificio, una fuente, etc.) debes colocar las luces en el suelo dirigiendo la fuente de luz hacia el cielo.

– Moonlighting: Esta técnica que a menudo se utiliza para iluminar los árboles consiste en colocar una fuente de luz en la zona superior del árbol (en la copa) direccionando el foco de luz hacia el suelo. De este modo conseguirás dar el protagonismo al árbol haciendo además que la luz se expanda en el ambiente creando el mismo efecto que tendrías con la luz natural de la luna.

– Sombreado: Consiste en potenciar el contraluz creando originales siluetas en la pared mediante las sombras de algunos objetos. Para llevarlo a cabo solamente debes colocar un foco de luz frente al objeto con el muro de fondo donde quieres que se plasme (aléjate más o menos para variar el tamaño).

– Spread Lighting: Es una iluminación más general para el jardín que consiste en dar claridad a casi todo el espacio mediante la colocación de lámparas a una altura no demasiado elevada (hasta un metro aproximadamente).

– Farolas y faroles de pared: Es la más tradicional, aquella que se encarga de iluminar el exterior de una forma general colocando algunos de estos artilugios en puntos donde más se necesite la luz.