Telas ecológicas para la decoración
Más de una vez os hemos dado buenos consejos para conseguir un hogar más sostenible y respetuoso con el medio ambiente, os hemos aconsejado utilizar materiales ecológicos y hasta os hemos contado las claves para conseguir una decoración eco-chic.

En este sentido las telas ecológicas son un gran recurso para tener un comportamiento responsable en lo que a la decoración del hogar se refiere, más aún si son tanto biológicas (no han utilizado pesticidas, fungicidas sintéticos o fertilizantes inorgánicos en su cultivo) y ecológicas (no contienen sustancias tóxicas o químicas).

Esta clase de textiles son la perfecta alternativa a los textiles sintéticos que si bien pueden resultar un poco más económicos a nuestros bolsillos acaban por resultar muy caros a largo plazo para el mundo en el que vivimos.

Entre los múltiples beneficios de las fibras naturales se encuentran una mayor ventilación gracias a una mejor transpiración, no retienen la humedad, son altamente resistentes y algunas incluso contienen propiedades antibacterianas.

Pero no creas que por ser ecológicas estas telas resultarán menos bonitas o más sosas que las sintéticas, porque en realidad pueden adquirir tantos colores y diseños como aquellas.

Por si no fuera suficiente, la mayoría de estas telas de origen vegetal o animal han sido producidas teniendo en cuenta las bases del comercio justo que respeta tanto a los productores como al medio en el que se desarrollan las actividades.

Algunas de estas telas son las siguientes:

Algodón: Es la fibra más utilizada para todos los textiles, y es que garantiza suavidad, confort y resistencia con unos diseños muy atractivos. Se utiliza en todo tipo de superficies, especialmente en la ropa de cama.

Seda: Por muy agradable que sea su suavísimo tacto, los orígenes naturales de esta tela no acaban de convencernos… ¡La produce el gusano de seda! Es ampliamente utilizado en el mundo de la decoración.

Cáñamo: Similar al algodón pero más resistente.

Lino ecológico: Fresco y de lo más natural, este textil de origen vegetal es muy utilizado en tapicerías, fundas de sofás, ropa de cama o en cortinas (que permitirán un mejor paso de la luz en la estancia). ¿Un contra? Se arruga muy fácilmente.

Terciopelo: Se realiza con fibra de algodón y es ideal para fundas de cojines o sofás, por ejemplo.

Polartec: Se consigue a base de reciclar botellas de refresco.

Bambú: No necesita pesticidas para crecer. No obstante, la alta demanda puede suponer deforestación y explotación por parte de las empresas.