Terraza marinera
Ahora que ya queda nada y menos para la llegada definitiva del verano ya tienes al alcance de tu mano un montón de productos y ornamentos para ataviar tu terraza de cara a la temporada estival.

Si no te va el relajante estilo ibicenco pero tampoco eres de los que adoran las estridencias en la decoración, el estilo marinero puede ser un gran recurso para dar un toque alegre y veraniego un poco intermedio entre las tendencias anteriores.

Decorar una terraza de inspiración marinera es de lo más fácil, pues bastará con saber jugar con los colores predominantes en este estilo: El blanco, el rojo y el azul. Recuerda que cualquier color extra que salga de los básicos pone en peligro el equilibrio y la esencia del estilo… ¡No te la juegues!

Terraza marinera
En este sentido, el mobiliario y muy especialmente los textiles son los factores clave de la decoración: Aunque no importa qué materiales escojas para los muebles (madera, forja, plástico, rattán, etc.), lo cierto es que los tonos blancos, azul marino y las maderas oscuras que recuerdan a la superficie de los barcos son algunos de los que mejor resultan en el espacio.

Si utilizas piezas de rattán, aluminio o forja una idea divertida puede ser combinar los tres colores básicos entre taburetes, sillas, mesas, lamparillas o sombrillas; también debes intentar combinarlos a su vez con los textiles.

En lo que a estos últimos se refiere, lo mejor es aprender a contrastar con acierto las superficies lisas con otras estampadas con las tradicionales rayitas marineras que como recordarás combinan necesariamente el color blanco con el rojo o el azul (solamente con uno de los dos).

Utiliza estos estampados en cojines, fundas de sillas, sombrillas y en cualquier superficie que se te ocurra, eso sí, siempre sin saturar visualmente el espacio.

Si quieres ir un poco más allá también puedes utilizar algunos ornamentos de inspiración marinera o playera como las estrellas, los caballitos de mar, las anclas, etc.

Para acabar de perfilar la decoración, algunas palmeras de medidas no demasiado exageradas pueden dar un toque de encanto al ambiente.