Tipos de cerraduras
Los tiempos en los que las familias dejaban las puertas de casa abierta parecen haber pasado a la historia, y es que a día de hoy precisamente la tendencia predominante es precisamente la contraria: cuanto más y mejor podamos proteger nuestro hogar más seguros y a gusto nos sentiremos.

Para conseguirlo podemos utilizar muy distintos sistemas de seguridad, aunque la mayoría de ellos solamente serán complementarios al más fundamental: la cerradura.

Aunque hace siglos los sistemas eran muy distintos, a día de hoy estos elementos de seguridad de las puertas están compuestos por una caja de hierro (palastro) de fondo rectangular que al utilizar la llave abren o cierran el cerrojo que dará acceso a nuestro hogar.

Tipos de cerraduras
Los tipos de cerraduras son muchos y muy variados, por lo que a continuación solo podemos dejaros algunos de los más básicos:

– Cerradura a la vista: Se utilizan en puertas con suficiente grosor como para poder integrar en el interior la caja de seguridad (deben ser de más de 40 milímetros). Son las más tradicionales, aquellas que son fácilmente visibles y que poseen pestillo de media vuelta o fijo.

– Cerradura empotrada: Es para puertas que requieren menos seguridad como por ejemplo podrían ser las de interior (para empresas, edificios públicos, escuelas, etc.). El pestillo de media vuelta se acciona para abrir la puerta, pero también se puede añadir un pestillo fijo para una mayor seguridad.

– Cerradura cilíndrica: Suelen ser útiles para las puertas del exterior, pues son más seguras que cualquiera de las dos anteriores. Este tipo posee un cilindro tipo bombín fijo que resulta bastante fácil de cambiar en caso de querer modificar la cerradura sin tener que sustituirla por completo.