Tipos de piscinas
Por pequeño que sea, tener un jardín y no saber cómo aprovecharlo es casi un pecado… Y es que cuando llega el calor, este espacio exterior de nuestro hogar se convierte en el escenario central de casi todas nuestras actividades.

En este sentido, si tienes la suerte de poseer un jardín con suficientes metros debes considerar muy seriamente la posibilidad de colocar en él una piscina, una inversión importante pero que realmente agradecerás a largo plazo.

Antes de tomar la decisión, no obstante, es esencial que te informes acerca de los distintos tipos de piscinas que hay en el mercado. Aquí te dejamos los más habituales:

Tipos de piscinas
– Piscinas de obra: Son las más caras pero también las más duraderas y de calidad a largo plazo, por lo que la inversión realmente merecerá la pena. El proceso de obra consiste en cavar el terreno con la forma pertinente, forrando la tierra con una lámina de poliéster y después colocando una malla de hierro que quedará cubierta por el hormigón. Evidentemente, para crear un efecto más estético los recubrimientos finales podrán ser en pintura, gresite, etc.

Tipos de piscinas
– Piscinas prefabricadas: Puedes encontrarlas de monoblock (con el vaso de poliéster con la forma ya modelada) o de acero inoxidable (distintas planchas que se unen sobre el terreno). Aunque no poseen la calidad ni las personalización de las anteriores, estas piscinas son estéticamente bonitas, rápidas de colocar, fáciles de limpiar y además mucho más baratas que las de obra.

Tipos de piscinas
– Piscinas de PVC: Las hay fijas y desmontables. Las primeras deberán quedar cubiertas por otros materiales para introducirse directamente en el terreno, mientras que las segundas se montan directamente sobre un suelo liso y llano sin necesidad de nada más que tus propias manos.

Espabila, ¡que el verano ya se te está echando encima!