Tipos de suelo
El suelo del hogar es uno de las primeras decisiones de la decoración del hogar a la que debemos enfrentarnos. Porcelana, gres, madera, textiles… Son tantas las opciones que podemos escoger que a veces nos resulta demasiado complicado dar este primer paso.

Tus gustos, el estilo decorativo de tu hogar, la funcionalidad de cada una de las estancias y hasta su uso pueden ser factores determinantes a la hora de decantarte por un material u otro, pero… ¿cuáles son los tipos de suelo más habituales?

Toma nota, porque a continuación te hacemos un breve repaso por los pavimentos más comunes para la decoración:

Tipos de suelo
– Cerámica: Es una de las opciones más habituales gracias a su mínimo mantenimiento, a su fácil instalación, a su resistencia y entre otras muchas cosas también por su precio moderado. No obstante, hablar de resistencia no significa que sea un material todoterreno para usar a nuestras anchas: a menudo también hay que tener en cuenta que la cantidad de paso que espere el espacio, las temperaturas, la humedad o el agua pueden hacer que debas decantarte por un tipo u otro.

– Gres: También muy común en la decoración de los hogares, estos suelos están hecho a base de cerámica de pasta roja o blanca sobre la que se crea un diseño u otro en la baldosa, que después será esmaltada. Además de ser muy económico, este material permite escoger entre un montón de estilos, colores y diseños distintos en función de tus gustos o del estilo decorativo de tu hogar.

– Madera: Tienen un montón de ventajas, entre otras la capacidad de crear ambientes cálidos y elegantes y a su gran capacidad aislante. No obstante, los suelos de madera son difíciles de colocar, tienen un precio más elevado que los anteriores y además resultan mucho más complicados de mantener en plenas condiciones.

Tipos de suelo
– Tarima flotante: Es una buenísima alternativa al anterior, y es que la madera no se coloca sobre el pavimento sino que los tablones (del mismo material) quedan enganchados entre sí sin necesidad de utilizar cola. Aunque son algo más caros puedes encontrarlos en una amplia variedad de maderas distintas (roble, haya, etc.) y con un montón de acabados entre los que se encuentran los brillantes, barnizados, encerado o mate, por ejemplo.

– Materiales sintéticos: Son los conocidos suelos laminados que imitan a la madera proporcionando los mismos acabados estéticos pero a precios mucho más bajos y con la ventaja de una gran resistencia a arañazos, manchas o a cualquier otro problema con el que podamos toparnos.

– Moqueta: No es demasiado habitual en nuestro país pero sí en algunos de lugares más fríos del continente (Inglaterra, por ejemplo) y también en otras culturas como la asiática, por ejemplo. Su aplicación es bastante sencilla, aunque requiere dedicación y mucho perfeccionismo para rematar los acabados especialmente en las esquinas.

No te dejes asustar por los tradicionales diseños que recuerdas de décadas atrás, pues hoy en día existe una enorme cantidad de diseños de suelos textiles de estilos modernos para tu hogar.

– Corcho: Puede que no recuerdes haber visto este tipo de suelo en tu vida, pero pondríamos la mano en el fuego de que sí que lo has hecho. Se trata de suelos de estilo bastante natural y de hermosa apariencia que pueden variar según su espesor en revestimientos de vinilo, barnizados o al natural; entre sus ventajas encontramos una gran resistencia, más suavidad, una capacidad antideslizante y un excelente aislamiento térmico y acústico.

¿Con cuál te quedas?