Tipos de vallas para el jardín
Proteger y preservar la intimidad de nuestro hogar es algo esencial cuando éste se encuentra a pie de calle, motivo por el cual la mayoría de casas cuentan con una valla exterior protectora que la separa del resto de la urbe.

Tanto si acabas de adquirir una casa con jardín como si quieres renovar tu cerca exterior no te pierdas este artículo, pues te contamos algunos de los modelos y las ideas decorativas más habituales.

– Madera: Son las más tradicionales, aquellas que recordamos de las casitas de campo de toda la vida con una altura que más bien está destinada a separar los límites del terreno que no a proteger la casa. Se trata de un seguido de tablones verticales unidos por dos horizontales que rodean toda la casa.

– Hierro forjado: Son las más hermosas decorativamente hablando, y es que sus curiosas y trabajadas forman dan al espacio un aire elegante y sofisticado. Con una altura generalmente importante, estas vallas están disponibles a día de hoy en un montón de estilos distintos, desde los más clásicos hasta los más modernos.

– Alambre: No son precisamente bonitas ni vistosas, sino más bien al contrario. El objetivo principal de estas cercas de alambres entrecruzados no es decorar sino proteger tu hogar, especialmente en las zonas que delimitan por las partes traseras de la casa que las visitas no acostumbran a ver.

– Arbustos: Es la opción más natural de todas, y es que está construida con elementos naturales que crean una tupida muralla de la más verde vegetación que no permitirá la entrada de mirada de los más curiosos. No obstante, si lo que quieres es proteger tu casa de la entrada de extraños debes reforzarla con una valla de alguno de los materiales anteriores.

Tipos de vallas para el jardín
– Piedra: La idea es crear un muro de media altura y a partir de ahí colocar una reja de algún material como hierro o alambre, habitualmente.

Muchas de las opciones anteriores no solamente son perfectamente combinables entre ellas sino que a menudo es más que recomendable que se complementen. De este modo, los arbustos y las enredaderas servirán para cubrir superficies demasiado vistosas como los antiestéticos alambres, por ejemplo.

Y tú, ¿con cuál te quedas?