Trucos para agrandar un baño pequeño
Los baños pequeños son muy incómodos. Nunca hay espacio para moverse y siempre parecen atestados de trastos. Una de las soluciones más radicales implica hacer obra, derribando paredes y eliminando elementos como la bañera o el bidé… Pero la decoración también puede ser una buena aliada a la hora de ampliar visualmente el espacio.

¿Queréis saber cómo podéis agrandar, y mucho, un baño o un aseo de dimensiones reducidas? Pues en este artículo os desvelo algunos trucos para lograrlo. Rápidos, fáciles y baratos.

Colores claros y cristal

Trucos para agrandar un baño pequeño
En primer lugar, es importante que el espacio esté pintado o alicatado en un color claro. Si las paredes están revestidas con los típicos azulejos pasados de moda en azul, verde, rosa, etc. característicos de los años 80, es el momento de pasar página. No dudéis en pintarlos con pinturas especiales para cerámica o cubrirlos con un friso de PVC. Los colores más adecuados son el verde claro, el lila, el gris perla y el blanco. También es importante hacer uso del cristal, cuya transparencia amplía el campo visual. Cambiar la clásica cortina opaca por una mampara de una hoja, transparente y moderna, hará milagros por vuestro baño.

Estanterías y espejos de pared a pared

Trucos para agrandar un baño pequeño
Los muebles de pie, como bajolavabos o estanterías, no tienen cabida en un baño pequeño. Lo mejor es sustituirlos por baldas largas, de pared a pared, realizadas con maderas gruesas y sin apoyos visibles. Si sobre ellas colocáis un espejo que cubra también el espacio, formando una L (en dos paredes), el efecto será de mucha más amplitud. Las luces ambientales y los focos empotrados en el falso techo ayudan a crear un ambiente más diáfano. Por último, si es posible, intentaremos incrementar el acceso de la luz natural. Para ello, cambiad los cristales de las ventanas por vidrios traslúcidos y retirad las cortinas. Y si es posible, instalad un tubo solar.