Trucos para dar color a la cocina
¿Estáis un poco aburridos del aspecto que tiene vuestra cocina, pero creéis que no es el momento de hacer obra? Entonces, probablemente lo único que necesite sea un poco de color para actualizarla y darle un toque más alegre. El color se puede incluir en las cocinas sin necesidad de cambiar el alicatado o los muebles, con excelentes resultados.

En las fotos que acompañan a este artículo os muestro unos buenos ejemplos de lo que se puede lograr con un poco de color y de estilo. Y no solo es posible en cocinas blancas, sino que también en las que tienen revestimientos y muebles en distintos tonos.

Superficies que destacan

Trucos para dar color a la cocina
En la primera foto del post podéis ver una cocina blanca impoluta, que se ha animado considerablemente con dos superficies rojas: la encimera y el salpicadero. Ha bastado con incluir luego una sencilla lámpara amarilla y unos platos en verde pastel para conseguir un efecto alegre y elegante. Los salpicaderos se pueden cubrir con paneles de metacrilato rojo o con aglomerado melaminado, fijándolos con sistemas de perfiles. Cambiar la encimera por una tipo Silestone o Corian en color rojo es siempre buena idea, aunque dado que estos materiales son costosos, otra opción es instalar una de aglomerado melaminado en rojo o pintar la que ya tenéis con una pintura epoxi de poliuretano.

Tiras decorativas

Trucos para dar color a la cocina
En el segundo ejemplo lo que más me gusta es el salpicadero, formado por tiras de azulejos de distintos colores y estampados. Una alternativa es forrar los que ya tenéis con vinilo autoadhesivo del que se vende en rollos, cortado a tiras. También podéis pegar motivos de vinilo especiales para cerámica o cristal. Un cuadro con una silueta a todo color (en este caso un elefante amarillo) y unos taburetes alegres, como los de color turquesa que veis en la imagen, serán los complementos perfectos.

Lamas de madera

Y por último, ¿qué tal si instalamos un friso de lamas de madera, en un color bonito? El de la foto está teñido en azul petróleo. Colocarlo es súper fácil: se puede clavar a unos rastreles fijados a la pared con tornillos y tacos, o simplemente pegar las lamas encajadas a los azulejos con adhesivo de montaje resistente a la humedad. El azul combina muy bien con el rojo vivo del taburete-silla y con la bonita jarapa del suelo.

Fotos: Ikea.