Un salón blanco, sencillo y elegante
En alguna ocasión hemos hablado de la importancia del color en la decoración del hogar, de la elección que hagamos para cada estancia dependerá en gran medida el ambiente que llegaremos a lograr. En este sentido, los tonos neutros son siempre una apuesta segura que además te permitirá disfrutar de mayor luminosidad y sensación de amplitud, características ambas muy a tener en cuenta a la hora de decorar en interiores.

Hoy veremos lo bien que luce un salón blanco, sencillo y elegante; una propuesta aplicable a multitud de estilos de vida y tipos de vivienda. Esta opción resulta igual de atractiva en pisos y en casas unifamiliares, ya sean de estilo rural o los clásicos chalets. Del mismo modo, cautiva por igual a públicos muy diferentes, pertenecientes a los más diversos gustos y edades. Totalmente atemporal, este salón se mostrará siempre en primera línea de vanguardia.

Como puedes observar en la fotografía, el mobiliario que se ha utilizado para decorar este salón es de líneas simples, ligeramente sinuosas, haciendo un sutil guiño a ese toque vintage tan actual. En la sencillez de su diseño radica el éxito y la elegancia que hacen de él un entorno idílico para el descanso y el ocio, tanto en soledad como en compañía. Un lugar ideal para recibir visitas y llevar a cabo reuniones familiares y con amigos, ofreciendo siempre un espacio acogedor y cálido, con la máxima del ansiado calor de hogar.

Sofá y butacas ofrecen el máximo confort, así como la mesa de centro y la de rincón te permitirán tener a mano los objetos que necesites y algún punto de luz extra. El mueble para el televisor y la estantería siguen la línea sencilla que cierra un conjunto exquisito que siempre podrás renovar cada temporada variando mínimamente el colorido de algún accesorio, como fundas de cojines o cortinas, aunque el blanco total es, sin ninguna duda, una propuesta muy atractiva.