Una atmósfera de paz y tranquilidad con el estilo Zen
El diseño Zen es una gran idea para tu hogar, pues es el estilo del relax y la paz por excelencia. Se trata de un estilo oriental-asiático en el que la serenidad debe ser el punto principal entorno al que gire la decoración de la vivienda.

En el estilo Zen buscaremos la simplicidad y evitaremos, del mismo modo que en el minimalismo, todo aquello que nos sea prescindible con el objetivo de no crear espacios demasiado cargados que creen una esfera agobiante que a la larga acabará por cansarnos. Además, en el Zen es importante dejar espacios claros, amplios y bien distribuidos.

En general, deberás utilizar colores claros como el blanco, los tonos ocres, grises o beige. Esto no quiere decir que no podamos emplear toques de color ligeros en algunos elementos decorativos puntuales para dar un poco de alegría a la estancia.

Los materiales utilizados deben ser siempre los más naturales posible, cuanto menos industrializados estén, mejor. Materiales como la piedra, la madera o las telas de lino o algodón puro que aportarán calidez a tu casa. En baños y cocinas, es preferible utilizar la piedra a la cerámica.

Los muebles deben seguir líneas sencillas, rectas y preferiblemente de una altura más bien baja, todos ellos en tonos naturales (tanto claros como oscuros, aunque predominan los primeros). En general, este tipo de muebles huyen de los barroquismos, así como de las líneas curvas.

En cuanto a la ornamentación propiamente dicha, procura buscar la austeridad y conseguir el equilibrio con objetos decorativos propios del estilo oriental como cuadros o figuras budistas, imágenes o reliquias, así como algún jarrón de materiales naturales o alguna flor oriental.

La guinda de este ambiente armónico y relajante la da la iluminación, siempre aprovechando la mayor luz natural posible, o utilizando lámparas discretas de luz tenue que refuerce la atmósfera de descanso y tranquilidad de nuestro hogar.