Una habitación para la lavandería en el hogar
No todo el mundo tiene la suerte de disponer de una habitación exclusiva para las tareas lavado o planchado de la ropa. Sin embargo, hoy en día incluso el espacio más pequeño puede servirnos para establecer este espacio en nuestro hogar.

Sea grande o pequeña, la habitación de la plancha es uno de los lugares a los que menos atención prestamos en cuanto a decoración. Si estás pensando en montar una habitación-lavandería, ten en cuenta lo que te contamos a continuación.

Como es una tarea que requiere concentración continua y un ambiente tranquilo, debes optar por colores bastante claros para la decoración. Las paredes, por ejemplo, es recomendable pintarlas en color blanco, crema e incluso contrastar éstos con colores primarios en alguna de sus paredes, y los muebles deben ser también de madera clara o tonos blancos.

Si tienes que comprar los electrodomésticos, que sean preferiblemente blancos o como mínimo que combinen unos con otros (todos en blanco o todos en aluminio, nunca uno de cada). Lo mejor es que estos electrodomésticos no queden a la vista, con lo cual debes buscar muebles con puerta que los cubran.

La habitación debe mantenerse siempre en orden, por lo que debes tener suficiente espacio de almacenamiento para colocar los artículos necesarios para llevar a cabo las tareas (detergentes, plancha, tabla de planchar, etc.), las piezas de ropa que ya están listas o aquellas que tendrán que esperar a mañana para ser planchadas. Por eso necesitas uno o varios muebles muy completos que tengan estanterías y armarios de distintos tamaños en los que poder guardar todo.

Por ejemplo, necesitarás un armario estrecho donde guardar la tabla de planchar y la plancha, uno más pequeño para la ropa planchada colgada en perchas y estanterías para las piezas dobladas o para los detergentes, por ejemplo.

Puedes decorarlo con algún que otro ornamento como un cuadro o dos de tamaños reducidos, pues la apariencia de esta estancia debe ser limpia, clara y no demasiado recargada. Eso sí, por tu propio bien no estaría de más que colocaras un televisor o reproductor de música con el que entretenerte y un reloj con el que poder controlar la hora.