Una oficina en el armario
Es sorprendente lo que podemos llegar a crear incluso en los espacios más reducidos. Si eres de aquellos a los que les ha tocado vivir en un piso milimétrico y necesitas desesperadamente un espacio para trabajar o estudiar, queremos ayudarte.

Por desgracia no podemos hacer obras de ampliación en tu casa, pero sí que podemos hacer que en tu hogar el espacio este aprovechado al máximo.

Se trata de una idea fácil y realmente original: una oficina en el armario. Por supuesto, debes disponer de un armario empotrado, pero el resto es casi pan comido. ¡Apunta estos consejos!

Vacía todo lo que tengas dentro del armario. Éste debe quedar totalmente limpio, por lo que no puede salvarse nada de lo que había; reubica las cosas o aprovecha para hacer una limpieza general.

Tu nueva oficina requiere unos elementos básicos: una mesa, instalación eléctrica o de teléfono e internet, y por supuesto elementos como el ordenador, el teléfono, la impresora, o los cajones y estanterías (si el armario ya tenía puedes aprovecharlas).

En cuanto a los colores, busca preferiblemente colores neutros o claros que permitan una mejor distribución de la luz por el pequeño espacio. Debes iluminar la estancia con una luz general en el techo acompañada por la luz más directa de una lamparilla o un flexo.

En la pared sobre la mesa puedes poner los estantes, intentando que no sean demasiado grandes como para quitarte la luz que proviene de la lámpara de arriba.

Puedes poner algunos elementos de ornamentación como cuadros o figuras, pero ten en cuenta que cuanto menos recargado esté el espacio, más favorable será el ambiente en el que trabajes. Sin embargo, agregar elementos útiles como papelera o pequeñas cajoneras para folios y libros siempre será positivo (sin exagerar, por supuesto).

Quizá pienses que pedimos mucho para un espacio tan reducido, pero te aseguramos que, bien distribuido, todo tiene cabida en tu pequeña oficina.