Ventajas de la alfombra en la habitación infantil
Las alfombras son un excelente complemento decorativo para cualquiera de las estancias de descanso del hogar, desde el salón y el comedor hasta los dormitorios.

A pesar de que pocos lo diríais, es precisamente en las habitaciones infantiles donde podemos encontrarle un mayor número de utilidades y sacarles el mayor provecho. A continuación te contamos el por qué.

La alfombra es un elemento a la vez práctico y decorativo, pues además de dar un toque de color y personalidad a la estancia de los más pequeños también ayudará a que la estancia sea más segura y confortable para los mismos. Estos son algunos de los motivos por lo que podemos hacer tal afirmación:

– Como decíamos, son una buena forma de dar vida y color a la estancia.

– Permiten separar a nivel práctico y visual las distintas zonas de la habitación infantil delimitando en este caso la que supone la zona de juego de la estancia (diferenciándola de la de descanso y juego).

Ventajas de la alfombra en la habitación infantil
– Aportan calidez a la estancia, no solamente a nivel visual sino también a nivel real: no importará que tus pequeños jueguen sentados, tumbados o descalzos sobre el suelo si éste está protegido por una buena alfombra, pues de este modo se evita el riesgo de que cojan frío.

– La alfombra se pisa con los pies descalzos (con calcetines), por lo que no acumulará ni de lejos la misma suciedad del suelo tradicional sobre el que apoyamos el calzado de la calle. Sin embargo, las alfombras también acumulan ácaros y por eso deben ser aspiradas a menudo para eliminar los microorganismos.

Algunos consejos a la hora de escoger una alfombra para esta estancia es hacerlo teniendo en cuenta el gusto de los más pequeños (dibujos, colores, etc.), pensando en la facilidad de lavado de la misma y en también que tenga unas dimensiones adecuadas al espacio y a las necesidades.