Ventajas de las alfombras de madera
Está claro que las alfombras consiguen que las estancias parezcan mucho más cálidas. Por eso, somos muchos los que ahora, cuando está a punto de llegar el frío más insoportable, optamos por añadirlas a la decoración de nuestros hogares. De la misma forma ocurre con la madera, un material súper cálido que aporta confort y bienestar a las estancias de cualquier vivienda. Entonces, ¿por qué no unimos ambos conceptos?

Nos referimos a las alfombras de madera, con las que parecerá que tu suelo esté revestido con una tarima, con la ventaja de que no se necesitan obras para su instalación. Así, si te gustaría tener un suelo de madera pero no te apetece hacer obras o quieres crear contraste entre maderas de distintos colores, la idea de las alfombras realizadas en este cálido material es fantástica.

Como cualquier otra alfombra, la de madera es ideal para delimitar espacios o para dar un toque decorativo a la estancia y, en el momento que te canses de ella, solo tendrás que enrollarla y guardarla en cualquier rincón de la casa. Además, ofrecen ciertas ventajas sobre las textiles como, por ejemplo, mejoran en salubridad, ya que eliminan la posibilidad de que se concentren ácaros y otros organismos.

Ventajas de las alfombras de madera
Las alfombras de madera son cálidas, resistentes e idóneas para cubrir el suelo cuando éste presenta irregularidades, desgaste o manchas que deslucen el pavimento. Por otro lado, el mantenimiento de este tipo de alfombras es súper sencillo. Con pasar la mopa frecuentemente y la aspiradora una vez a la semana será suficiente, mientras que las alfombras de lana necesitan un repaso a fondo cada dos por tres.

Sin embargo, las alfombras de madera no quedan bien en todos los suelos, ya que no ocupan la totalidad de la superficie. Por eso, es importante analizar si se trata de una buena opción o no antes de hacer el desembolso de dinero.