Ventiladores para el hogar
Cuando el calor de pleno agosto llega a nuestras casas no es suficiente con abrir de par en par las ventanas, pues algunos ambientes pueden cargarse más incluso.

Para estos momentos lo mejor es contar con un sistema de refrigeración por aire acondicionado; sin embargo, no podemos permitirnos mantener estas instalaciones en todas las estancias de la casa, pues no sólo supone un gasto de construcción de la infraestructura sino también su mantenimiento durante todo el verano.

Por suerte podemos seguir contando con el ventilador, el sistema más tradicional para refrescarnos en las calurosas tardes y noches de verano y que año tras año, nunca falla.

Sin embargo, hay distintos tipos de ventiladores que pueden no ser adecuados en todas las habitaciones especialmente a causa del espacio disponible y también del diseño de cada una de ellas.

El ventilador de pedestal es un modelo muy utilizado debido a que su razonable altura permite que el aire se distribuya a aproximadamente una altura media de la habitación y de las personas. Además generalmente su altura es regulable y tiene la posibilidad de girar para repartir mejor el aire a su alrededor.

Como inconvenientes, sin embargo, este tipo de ventiladores ocupan demasiado espacio y no quedan demasiado bien estéticamente.

Los ventiladores de mesa son la versión más pequeña de este aparato para el hogar, y aunque son más disimulados que los anteriores su efectividad es menor en tanto que reparten el aire únicamente a la altura a la que lo dispongamos, sea sobre una mesa o en el suelo, y en una zona más reducida.

Pero si lo que buscas es conseguir el mejor de los resultados debes apostar por el ventilador de techo, que son aquellos acompañan a la iluminación de la estancia estableciéndose como parte de la lámpara. Éstos consiguen repartir perfectamente el aire por todo el espacio gracias a su ubicación alta y central en el techo; además, su sistema de hélices suele tener más potencia que en los otros ventiladores y su velocidad es regulable, pudiendo adaptarse a nuestras necesidades en cada momento.