Cómo vivir en un piso de 30 metros cuadrados
¿Podrías vivir en un piso de 30 metros cuadrados? Personalmente opino que es una vivienda muy pequeña, pero para una única persona no tiene por qué ser algo tan malo. Si no vives con nadie (quizá con un gato) es una opción asequible (mucho más barato) y además práctico y funcional porque tampoco tendrás que estar mucho tiempo limpiando o preocupándote por la decoración.

Si encuentras un piso de 30 metros cuadrados y te quieres instalar en él, tendrás que fijarte en algunos aspectos y además tener otros en cuenta, porque aunque no tengas que preocuparte mucho por la decoración habrán algunos detalles que te irán bien.

Orientado al exterior

Es muy importante que si quieres vivir en un piso de 30 metros cuadrados esté orientado al exterior. La iluminación natural podrá crear una sensación de mayor amplitud, pero sobre todo podrá hacerte sentir acogido en tu hogar. En caso contrario, si no quieres hacerme caso y decides coger un pequeño piso de 30 metros orientado al interior y sin apenas luz solar, entonces además de parecer que estás metido en un zulo, tu estado de ánimo empezará a tener problemas con el paso del tiempo. El sol nos da vida, y debemos priorizarlo en la decoración del hogar.

Forma y función

Cuando vives en un espacio tan reducido debes tener en cuenta que la forma y la función van cogidos de la mano, es decir, deben estar equilibrados. Por ejemplo, las estanterías de un piso pequeño son absolutamente necesarias, sobre todo sin son abiertas porque además de ayudarte con la organización de tus cosas también te ayudará a tener mayor amplitud visual.

Cómo vivir en un piso de 30 metros cuadrados
También es importante que ocultes algunos elementos que es mejor no ver para no crear sensación de agobio como por ejemplo herramientas o cables. Además, los sistemas de almacenamiento tendrán que estar bien pensados para que todo esté en su sitio.

Organización

En todas las viviendas la organización es imprescindible pero cuando se trata de una vivienda tan pequeña es aún mucho más importante. Una forma de tener todo organizado es no tener nada que no sea realmente necesario, por lo que en cada cambio de temporada puedes pensar qué quieres mantener y qué cosas ya no necesitas.

Así mismo necesitarás sistemas de almacenaje estratégicos como por ejemplo muebles con cajones correderos en la cocina, una cama canapé en el dormitorio, lavabos con armarios empotrados, aprovechar las paredes para almacenar con estanterías o barras, etc.