Zapateros en el hogar
No hay nada más antiestético en el hogar que encontrar los zapatos desperdigados por el suelo de cualquier estancia, pues muy posiblemente echará a perder cualquier decoración por bonita que sea.

En este sentido, es muy importante que dispongamos de una perfecta organización en el hogar que no descuide precisamente este punto: el almacenamiento de los zapatos.

Existen muchos tipos de estructuras para este fin, desde cajas hasta muebles completos pasando por pequeñas estanterías en el suelo o sobre la pared.

Si tienes una estancia destinada al vestidor, lo mejor es que sea éste el lugar del zapatero. Puedes colocarlos tus pares en cajas individuales sobre una estantería si tu presupuesto no es muy alto o si ya tenías la estructura montada por completo, integrar una estantería en algún espacio inferior del armario del vestidor o algunas baldas en un cajón extraíble.

Zapateros en el hogar
Por su parte, el mueble zapatero puede colocarse casi en cualquier rincón del hogar y resultar práctico y decorativo (siempre que no se vea el interior, por supuesto). Sin embargo, lo más práctico es tenerlo suficientemente cerca de la puerta de la entrada para poder cambiar tu calzado de todo el día por unas zapatillas más cómodas en cuanto entres: de esta manera no sólo estarás más cómodo desde que entras sino que además no ensuciarás el resto de la casa con la suciedad que traías en la suela de tus zapatos.

Zapateros en el hogar
Los espacios reducidos precisaran estructuras más pequeñas que las anteriores, por lo que lo mejor es contar con un pequeño estante de un par de baldas en el suelo. Es tan pequeño que prácticamente no molestará en ningún lugar de la casa, aunque lo mejor es que lo pongas a la entrada para poder deshacerte del calzado tal y como entres por la puerta.

Si tu cama tiene espacio inferior sin utilizar, puedes colocar cajas con distribuidores bajo la estructura y luego ocultarlas con la ropa de cama.

Si a pesar de todo no dispones de espacio suficiente para colocar ninguna estructura como las anteriores, existen unas prácticas ‘estanterías’ de tela para colgar de la barra del armario o detrás de la puerta en las que podrás colocar tus zapatos. ¿Que se ensucia? Pues, como se decía en aquel anuncio, ‘¡A la lavadora y punto!’